Grisolía: lo dicho por Scarano «no representa el pensamiento del intendente»

En la última semana, el intendente movió algunas piezas de su gabinete: Acción Social y la Oficina de Empleo quedaron sin jefaturas porque Malvina Benítez pasó a la Dirección de Bromatología, dentro del área de Salud, y Gabriela Balzi directamente ya no forma parte de la estructura del ejecutivo. La otra gran modificación dentro del equipo de gobierno fue la designación del otrora jefe de gabinete, Leonel Scarano Kalinovsky, como secretario de gobierno, ubicándose en la estructura administrativa un escalón por encima del subsecretario Guillermo Grisolía.

Funes 24 quiso dialogar con Grisolía para que nos cuente cómo le cayó la decisión de Barreto y también para echar luz sobre un tema tan preocupante como es el futuro de muchos empleados del municipio que temen perder su trabajo luego de las declaraciones de Scarano.

 

Funes 24: ¿Cómo tomó la designación de Leonel Scarano en el cargo de Secretario de Gobierno?

Guillermo Grisolía: La designación de Leonel Scarano la tomo, no sólo yo sino que creo hablar en nombre de los demás integrantes del gabinete, con mucha alegría. El intendente después de las elecciones fijó una línea de trabajo más dinámica y, en ese marco, la figura de Scarano cumplía con el perfil que se requiere para tales funciones. Recordemos que este no es un año electoral, que por lo tanto, al no ser tan combativo, en términos de lo que implica muchas veces una puja electoral, requiere tejer ciertas coincidencias ahí donde aún no las hay y León Barreto entendió que era la persona indicada.

 

Funes 24: Al estar el cargo vacío, usted como subsecretario era quien tomaba las decisiones en el área. ¿Cómo prevé que será la convivencia en la secretaría ahora que tiene a Scarano como superior inmediato?

Guillermo Grisolía: Efectivamente, por razones administrativas, al estar vacante la secretaría, la firma del despacho cotidiano recaía en mi persona. Pero desde el interrogante que usted plantea, la convivencia siempre ha sido excelente. Como todos, tenemos estilos diferentes y cada uno tiene en claro el rol que cumple en el área, y como en toda familia siempre hubo, hay y habrá discusiones sobre formas, tiempos, maneras, definiciones… y ojalá las siga habiendo porque, como decía San Agustín, debemos distinguir en la unión para unir en la distinción. Si en un equipo de trabajo no tenemos claro eso, nunca, nunca se puede avanzar. Este gabinete se caracteriza por algo importante: nadie se guarda nada. Si hay diferencias, nos sentamos y nos las decimos y le puedo asegurar que uno sale más reconfortado con el otro, con uno mismo y con el proyecto para el cual estamos trabajando. No existen superiores, ni inferiores en este gabinete, más allá de que la ordenanza establezca estructuras administrativas o secretarías, subsecretarías y direcciones. Nosotros tenemos un concepto mucho más amplio, que trasciende la estructura y que hace que no sea necesario ordenar en los términos de dar indicaciones de superioridad. Todo lo contrario. Acá todos nos pedimos las cosas, nos hablamos, nos consultamos… incluso yo tomo decisiones sin decírselas a Leonel Scarano en este caso, que desde hace poquito que está en la secretaría, porque considero que él no me las va a cuestionar, con lo cual, fíjese que le estoy dando con eso el dato concreto de cómo es el trato cotidiano.

 

Funes 24: Scarano dijo que había trabajadores contratados a los cuales no se les había renovado el vínculo, que habría más casos como esos, que Barreto pidió «achicar la cantidad de gente necesaria» y «agregar horas a la jornada laboral», y que «acá se viene a trabajar, no a rascarse ni a dormir». ¿Es así?, ¿el municipio quiere subsanar sus cuentas despidiendo trabajadores?

Guillermo Grisolía: Creo que en este punto hay que diferenciar algunas cosas. En primer lugar, el intendente nunca habló de despedir gente. En segundo lugar, existe un concepto instalado que la austeridad en el gasto siempre se hace con el recurso humano y eso no es así. Me da la impresión que es un concepto más ideológico que práctico. En tercer lugar, sí es cierto que hay contratos que no se han renovado, pero por la sencilla razón que las labores que se realizaban y por las cuales habían sido contratados ya habían cumplido un ciclo y por eso simplemente se ejerció el derecho de no seguir adelante con la relación. Ahora bien, sí existe, y esto no es ninguna novedad, un proyecto desde el ejecutivo para reordenar o redefinir ciertos roles y funciones, achicando áreas en donde a lo mejor hay funciones superpuestas, y de esa manera generar un ahorro genuino en el uso del recurso público. Las expresiones utilizadas por Scarano y en la forma en que fueron expuestas pueden despertar alguna sensibilidad. Tal vez en lo personal yo hubiera utilizado otros términos, pero no hay que dramatizarlas. Sí le puedo decir que corren por su exclusiva cuenta y no representa el pensamiento del intendente. Acá los empleados municipales son personas muy dedicadas y eficientes. Hay algunos muy capaces, otros no tanto, lo que no los desmerece para nada, pero cuando un componente humano no funciona es el mismo sistema el que se encarga de ubicarlo en el lugar que corresponda.

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